ARCANGEL URIEL-VERONESE STUDIO COLLECTION

SG87807

ARCANGEL URIEL-VERONESE BRONCE

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 Uriel  Su nombre significa: "Fuego de Dios"

Esta estatua de el Arcángel Uriel  es muy hermosa y esta muy detallada .
Hecho de una mezcla de polvo de bronce y  resina y terminado y pintado a mano en bronce.  El Arcángel Uriel es uno de los siete Arcángeles que está en el trono de Dios y uno de los cuatro Arcángeles principales que sirven a la humanidad. Uriel controla nuestro plano mental, nuestros pensamientos, emociones, ideas y creatividad, el flujo cósmico universal y el ambiente de la Tierra. Uriel trae el poder del perdón incondicional a la humanidad e intenta aplicar el perdón incondicional a todas las áreas de nuestras vidas.

Dimensiones: 34cms de altura Materiales: Resina

Se le representa con una espada en el jardín del Edén. Se lo considera al Arcángel puesto por el Padre Eterno a las puertas del Paraíso con su Espada de Fuego, 


Combate el espíritu de la ira, del odio y de la impaciencia, poniendo en el corazón las virtudes de la dulzura, benignidad, paciencia y mansedumbre. Con la dulzura y la paciencia vencemos y atamos al espíritu malvado. "Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso a vuestras almas" (Mateo 11,29).


 Uriel nos rodea con su corona ardiente de amor, de paciencia y de bondad. El cuida todos los lugares de las apariciones Marianas, enriqueciéndolos de gracias.


Ya en el cuarto siglo,  Uriel es recordado en el martirologio. El tiene la llama ardiente del amor de Dios. San Uriel fue el encargado de acompañar a Adán y Eva fuera del Paraíso, y custodiar su entrada con aquella espada de fuego, de la que nos habla el Génesis. También se lo representa con sus manos abriéndose las vestiduras del pecho, para dejar salir el Fuego Sagrado de Amor (como hacía San Francisco Xavier) El Señor, en efecto ha dicho: "Yo he venido a prender fuego a la tierra; y como desearía que ya estuviese ardiendo" (Lucas 12, 49). Que en nuestros corazones, arda, el fuego de la Gracia y del Amor de Dios. Cuan grande sea el deseo de Jesús, de esto, lo vemos en su Sacramento de la Eucaristía. Allá está su Amor que vence toda cosa viviente, escondido en su Carne y en su Sangre, para estar siempre con nosotros. Sobre el Altar y en el Tabernáculo, está la Fuente del Amor, allá está la Omnipotencia por excelencia! Allá nosotros deberíamos encontrar la Gracia, para que el Fuego del Amor se haga en nosotros luz viva y resplandezca en las tinieblas. Si nosotros nos postramos humildemente adorando con gratitud y respeto a Dios en este Santo Sacramento; entonces también en nosotros arderá el fuego del Amor de Dios y llegará a ser Luz.


Pedimos a  Uriel, nos libre de caer en la pasión del odio, la ira y la impaciencia, y también nos proteja de personas malvadas, iracundas, nerviosas; y derrame en nuestro corazón y en el alma de los que nos rodean, el Amor, dulce, suave y sereno. (En la iconografía se representa a San Uriel mostrando su pecho y su corazón ardiente de Caridad).


Oración: " Uriel  rodéanos con el Cinturón de Fuego, ven en nuestra ayuda con tu Ejército Celestial. Y enséñanos a vivir y hacer como ha hecho Jesús, aquí en la tierra. Amén".

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