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Cruz de San Benito realizada en resina , con la medalla en el centro de la cruz.
Para que bendigas con ella cualquier estancia donde se encuentre colgada.
Medida 23,5 X 15,5 cm
Un símbolo de reverencia:
Una cruz religiosa de resina, un poderoso emblema que encarna la esencia de la devoción y la reverencia. Fabricada con el máximo cuidado y precisión, esta exquisita cruz sirve como un recordatorio atemporal de la fe inquebrantable que nos guía a través del viaje de la vida.
Elegancia eterna: envuelta en un aura dorada, esta cruz irradia un aura de espiritualidad eterna. Su diseño y artesanía impecable añaden una señal de fe a cualquier espacio, creando un ambiente sagrado que invita a momentos de introspección y contemplación espiritual.
Un faro de esperanza: Abraza el profundo simbolismo de esta cruz a medida que se convierte en un faro de esperanza en tiempos de incertidumbre. Cuélgalo con orgullo en tu hogar, oficina o espacio sagrado, y deja que su presencia llene tu corazón de seguridad, recordándote que siempre hay una luz guía para guiarte a través de los tiempos más oscuros.
Un regalo de bendiciones: comparte el poder de la fe y el amor con tus seres queridos a través de este regalo significativo. Perfecta para todas las ocasiones, esta cruz religiosa es un gesto de profunda consideración, una muestra atemporal que otorga bendiciones y fortalece los lazos de amistad y familia.
Un recordatorio inspirador: deja que esta cruz sea una fuente constante de inspiración y crecimiento espiritual. Su significado va más allá de las creencias religiosas, tocando los corazones de todos los que lo encuentran, animándolos a abrazar la compasión, la esperanza y la unidad en un mundo que anhela la curación y la comprensión.
El Crucifijo de la Buena Muerte y la Medalla de San Benito han sido reconocidos por la Iglesia como una ayuda para el cristiano en la hora de tentación, peligro, mal, principalmente en la hora de la muerte. Le ha dado al Crucifijo con la medalla Indulgencia Plenaria.
La indulgencia plenaria de la Cruz de la Buena Muerte, quien realmente crea en la santa Cruz, no será apartado de El, ganará indulgencia plenaria en la hora de la muerte. Si este se confiesa, recibe la Comunión o por lo menos con el arrepentimiento previo de sus pecados, llamando el Santo nombre de Jesús con devoción y aceptando resignadamente la muerte como venida de las manos de Dios. Para la indulgencia no basta la Cruz, debe representarse a Cristo crucificado. Esta cruz también ayuda a los enfermos para unir nuestros sufrimientos a los de Nuestro Salvador.